En el marco del Congreso Mundial de la Madre Tierra, Venezuela se presenta como uno de los pocos países del mundo con balance negativo de emisiones de dióxido de carbono (CO₂). Este dato, respaldado por el Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo, significa que el país captura más carbono del que emite, gracias a la vasta cobertura vegetal de sus bosques, selvas y ecosistemas naturales.
Este indicador no solo posiciona a Venezuela como pulmón vivo del planeta, sino que refuerza su papel estratégico en la lucha global contra el cambio climático. En el Congreso, esta realidad se convierte en testimonio y llamado: proteger los territorios, frenar el extractivismo y fortalecer las economías locales que respetan la vida.
Desde REPAM Venezuela, creemos que esta participación es una oportunidad para visibilizar las voces amazónicas, especialmente las de comunidades indígenas, campesinas y eclesiales que defienden la tierra desde la espiritualidad, la comunicación popular y la acción territorial.
Ahora solo nos queda la pregunta ¿Qué otras acciones podemos promover nosotros y el estado para seguir cuidando nuestra Casa Común?
El Congreso Mundial de la Madre Tierra no es solo un espacio técnico, sino una plataforma ética y política donde se articulan saberes ancestrales, compromisos institucionales y propuestas concretas para una transición ecológica justa.