Tucupita, Delta Amacuro. — Con la mirada puesta en la Ecología Integral y bajo la metodología de la Conversación en el Espíritu, el equipo local de la Red Eclesial Panamazónica (REPAM) en Tucupita llevó a cabo un Encuentro de Discernimiento Comunitario. La jornada tuvo como objetivo analizar y reflexionar sobre la urgente crisis socioambiental y humanitaria que atraviesa la región, con especial énfasis en el impacto que sufre el pueblo originario Warao.
Durante la actividad, iluminada por los principios del Pacto Educativo Global, los participantes identificaron los principales nudos críticos que afectan al territorio y que exigen una respuesta comprometida y profética por parte de la Iglesia y la sociedad civil:
Crisis sanitaria: Índices alarmantes de desnutrición y mortalidad infantil.
Fractura del tejido familiar: Una migración forzada que deja a los abuelos a cargo de la crianza de niños en extrema vulnerabilidad.
Degradación social: Familias completas subsistiendo de la recolección en el vertedero de basura municipal y jóvenes expuestos a situaciones de adicción.
- Deterioro del hábitat: Contaminación constante de los cursos de agua y un colapso en la gestión de desechos sólidos.
De la asistencia a la transformación: 4 líneas de acción
Frente al asistencialismo coyuntural, el equipo de la REPAM en Tucupita reafirmó su compromiso con los procesos formativos continuos y focalizados en el territorio. Para ello, trazaron cuatro líneas de acción prioritarias:
Espacios comunitarios sostenibles: Diseño y promoción de iniciativas territoriales duraderas.
Educación ambiental: Rescate de valores ecológicos y sociales en las escuelas locales.
Alianzas estratégicas: Articulación de redes con organizaciones y comunidades aliadas.
Pedagogía del cuidado: Acompañamiento cercano y permanente a las comunidades indígenas y locales.
La Amazonía venezolana nos interpela a romper el silencio y a asumir con urgencia la corresponsabilidad en el cuidado y la defensa de nuestra Casa Común.