El pasado 4 de octubre, en el marco de la Solemnidad de San Francisco de Asís, Patrono del Vicariato Apostólico de Caroní, se celebró la Santa Misa en el Santuario Nacional Parroquia Santa Teresita de Kavanayén. La eucaristía fue presidida por Monseñor Gonzalo Alfredo Ontiveros Vivas, Vicario Apostólico de Caroní, acompañado por Monseñor Lisandro Rivas, Obispo de San Cristóbal, junto a los presbíteros Luis Merchan, Roque Pérez y Nery Sepúlveda.
Durante la celebración, se vivió un momento profundamente significativo: la admisión a las órdenes sagradas del seminarista Santo Aquiles, hijo de esta tierra y oriundo de la parroquia Santa Teresita. Este gesto reafirma el llamado vocacional que brota desde el corazón del territorio amazónico y fortalece el camino pastoral en comunión con las comunidades indígenas.
En su homilía, Monseñor Ontiveros destacó la figura de San Francisco de Asís como modelo de oración, mística, humildad y sencillez, virtudes que han sostenido esta obra en el tiempo, porque —como afirmó— “es una obra de Dios”. También hizo memoria de los nuevos santos José Gregorio Hernández y Madre Carmen, cuya vida fluye desde el compromiso con Dios y la oración profunda.
Durante la jornada, se reconoció el valioso trabajo pastoral de los hermanos capuchinos en la región. Monseñor Mariano Gutiérrez recordó que, al llegar a estas tierras, ya la semilla del Verbo estaba presente en cada corazón, y hoy la Diócesis de San Cristóbal continúa sembrando el Evangelio en las comunidades indígenas.
Antes de concluir la eucaristía, Monseñor Lisandro Rivas expresó palabras de gratitud por la acogida recibida durante su visita al Vicariato Apostólico del Caroní, la cual culminó con esta celebración solemne. Su presencia fue signo de comunión eclesial y esperanza compartida en el caminar amazónico.