(+58) 212- 443.31.53 repam.venezuela@gmail.com

La Red Eclesial Gran Chaco y Acuífero Guaraní (REGCHAG) presentó una denuncia formal ante el Foro Permanente de las Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas, alertando sobre el grave incremento de los despojos de tierras y la vulneración de los derechos humanos en sus territorios. La intervención enfatizó que la presión de los modelos extractivistas está comprometiendo la supervivencia de los pueblos originarios y la integridad de las fuentes de agua dulce más importantes de la región.

Defensa de los territorios ancestrales

Durante el foro, los representantes de la red expusieron cómo el avance de la frontera agrícola y la minería a gran escala han desplazado a comunidades enteras de sus espacios ancestrales. La REGCHAG exigió a los Estados miembros de la ONU el cumplimiento de los tratados internacionales que garantizan la autonomía indígena y la protección de sus ecosistemas, señalando que la falta de seguridad jurídica sobre la tierra facilita la explotación indiscriminada de los recursos naturales.

El agua como derecho humano fundamental

Un eje central de la denuncia fue la protección del agua. La red hizo un llamado urgente para detener la contaminación de los cauces hídricos y garantizar el acceso soberano a este recurso vital. Se subrayó que la degradación ambiental en el Gran Chaco y el Acuífero Guaraní no es solo una crisis ecológica, sino una amenaza directa a la seguridad alimentaria y a la identidad cultural de los pueblos que custodian estas regiones.

Hacia una incidencia internacional efectiva

La participación de la REGCHAG en la ONU busca elevar el nivel de incidencia política, instando a la comunidad internacional a establecer mecanismos de monitoreo más estrictos sobre las actividades empresariales en territorios indígenas. La denuncia concluye que la verdadera sostenibilidad global solo será posible si se respetan los conocimientos ancestrales y se pone fin al despojo sistemático de los bienes comunes.

REPAM: En solidaridad con la defensa de la vida y el territorio.

Fuente: ADN Celam