(+58) 212- 443.31.53 repam.venezuela@gmail.com

Las intensas lluvias que han azotado el estado Amazonas en los últimos días provocaron el desbordamiento del río Orinoco, afectando a al menos 199 familias en los municipios Atures, Autana y El Burro. El nivel del río alcanzó los 52,98 metros sobre el nivel del mar, superando en casi un metro la cota de inundación establecida.

El gobernador Miguel Rodríguez informó que más de 170 familias han sido trasladadas a refugios temporales, mientras continúan las labores de monitoreo y atención en las zonas más vulnerables. “Seguimos atentos y en el territorio, ayudando y resolviendo las situaciones difíciles por las que está pasando nuestra gente”, expresó a través de sus redes sociales.

Uno de los puntos más críticos es el paso de la chalana en Puerto Nuevo, conocido como El Burro, cuya interrupción podría dejar aislada a la región por vía fluvial desde Apure. Las autoridades han activado el Sistema de Alerta Temprana y mantienen desplegados equipos de Protección Civil y atención integral.

El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inameh) pronostica que las lluvias continuarán en las próximas horas, con posibilidad de chubascos y actividad eléctrica en la región sur del país.

Impacto de las lluvias en comunidades indígenas de Amazonas

  • Zonas afectadas: Las inundaciones han alcanzado sectores cercanos a la Escuela Radiofónica Paulo Freire, donde muchas familias indígenas residen o acuden para formación comunitaria. El agua ya llega a la entrada principal del centro educativo.
  • Riesgo de aislamiento: El paso fluvial por Puerto Nuevo (El Burro), vital para la conexión con Apure, está en riesgo. Muchas comunidades indígenas dependen exclusivamente de esta vía para acceder a alimentos, medicinas y servicios básicos.
  • Memoria histórica: Líderes comunitarios han expresado temor de que se repita una situación similar a la inundación de 2018, que dejó graves secuelas en territorios indígenas y desplazamientos forzados.
  • Condiciones de refugio: Aunque algunas familias han sido trasladadas a albergues temporales, muchas otras permanecen en zonas anegadas, sin acceso a agua potable ni atención médica adecuada.

Desde REPAM Venezuela, nos unimos en oración y solidaridad con las comunidades afectadas, e instamos a las autoridades y a la sociedad civil a mantener la atención prioritaria sobre esta emergencia, especialmente en zonas rurales y de difícil acceso.