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Desde el Jardín de la Madonnina del Borgo Laudato si’, el Papa León XIV presidió la primera Misa por el Cuidado de la Creación, una celebración litúrgica que consagra el compromiso espiritual y ético de la Iglesia con la defensa de nuestra Casa Común. Con profunda convicción, exhortó a los fieles a escuchar el clamor de la tierra y de los pobres, y a movilizar la inteligencia y el esfuerzo colectivo para transformar el mal en bien, la injusticia en justicia y la codicia en comunión.

“Solo una mirada contemplativa puede cambiar nuestra relación con lo creado y ayudarnos a salir de la crisis ecológica”, expresó León XIV ante una catedral natural colmada de vegetación y esperanza.

Una liturgia encarnada en la creación

La Santa Misa se celebró en un entorno que reflejaba la belleza de la creación, como signo visible de la reconciliación que Dios desea para su pueblo. Esta nueva fórmula litúrgica, añadida recientemente al Misal Romano, es fruto del trabajo de diversos dicasterios vaticanos inspirados por el legado del Papa Francisco.

Acompañado por cardenales y representantes de varios dicasterios, León XIV agradeció tanto a quienes contribuyeron a la nueva liturgia como a los custodios del Borgo Laudato si’, “siguiendo esta hermosa inspiración del Papa Francisco, quien ha donado estos espacios para cuidar la creación”.

La urgencia de una conversión ecológica

Durante su homilía, el Papa recordó que muchos de los desastres naturales que azotan al mundo son consecuencia directa del estilo de vida humano. Por ello, invitó a orar por la conversión de quienes, dentro y fuera de la Iglesia, aún no reconocen la urgencia de cuidar la Casa Común. La Eucaristía, subrayó, nos ofrece sentido y fuerza para esa misión.

“Nuestra indignación es su indignación, nuestra obra es su obra”, afirmó, subrayando que la Iglesia como cuerpo vivo está llamada a ser profeta y constructora de paz y reconciliación.

La tormenta se calma: esperanza en medio del caos

Inspirado por el evangelio del día, León XIV reflexionó sobre la tormenta calmada por Jesús como símbolo de la capacidad divina para crear vida en medio del caos. La esperanza que nace en Cristo, insistió, no destruye, sino que transforma y renueva.

Además, enfatizó que la voz de Dios —como lo expresa el Salmo 29— compromete a la Iglesia a denunciar y resistir el poder destructivo de quienes promueven la devastación ambiental. “La alianza entre el Creador y las criaturas exige valentía profética”, aseguró.

La Eucaristía como alabanza cósmica

En sus palabras finales, el Papa elevó una oración inspirada en san Agustín, recordando que en la Eucaristía, “la creación alcanza su máxima elevación”, porque Dios se hace íntimo a través de un fragmento de materia.

“Tus obras te alaban para que te amemos, y te amamos para que tus obras te alaben.”

REPAM Venezuela: Por una ecología integral encarnada en la vida

Desde nuestro caminar en REPAM Venezuela, acogemos este mensaje como un llamado a profundizar nuestro compromiso con la defensa de la vida y la justicia ecológica. Que la audacia espiritual de León XIV nos anime a seguir construyendo redes de esperanza, fraternidad y conversión.

Hoy más que nunca, somos llamados a mirar con amor y coraje la creación, y ser custodios activos de un mundo que grita por reconciliación.