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Casi mil líderes de la Amazonía se unieron en un proceso colectivo de escucha, reflexión y articulación para dar vida a la Carta de Demandas: Voces del Territorio para la COP30. Este documento recoge propuestas concretas para enfrentar la crisis climática desde los saberes ancestrales, los modos de vida tradicionales y la riqueza de la socio biodiversidad amazónica.

La iniciativa fue impulsada por la Movilización de los Pueblos por la Tierra y por el Clima, una articulación promovida por REPAM-Brasil, que recorrió cinco estados de la Amazonía (Pará, Tocantins, Maranhão, Roraima y Mato Grosso), realizando 18 rondas de conversación con comunidades indígenas, ribereñas, quilombolas y campesinas. Este proceso fortaleció la escucha activa y la incidencia política de los pueblos de la selva, reafirmando su papel como guardianes de la creación.

Un grito desde el territorio

La Carta denuncia que el cambio climático ya está afectando profundamente la vida en las comunidades amazónicas. Entre los impactos más graves se encuentran:

  • Enfermedades respiratorias causadas por el humo de los incendios
  • Escasez de alimentos y sequías prolongadas
  • Contaminación de ríos y avance de enfermedades infecciosas

Además, el documento alerta sobre los efectos devastadores de las grandes obras de infraestructura, como la construcción y ampliación de carreteras federales (BR-319 y BR-163), que han acelerado la deforestación y puesto en riesgo a comunidades enteras. La falta de consulta previa a los pueblos tradicionales representa una violación de derechos constitucionales y aumenta su vulnerabilidad frente a la crisis climática.

Incidencia hacia la COP30

La Carta fue entregada al enviado especial de la COP30, Joaquim Belo, como contribución directa a los compromisos climáticos de Brasil. Será presentada en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30), que se celebrará por primera vez en territorio brasileño, en Belém do Pará, en 2025.

Este documento representa mucho más que una denuncia: es una propuesta de futuro construida desde el territorio, con la fuerza de quienes viven en armonía con la creación y resisten día a día los embates de un modelo de desarrollo que excluye y depreda.

Fuente: https://www.vaticannews.va/