Inspirada en el espíritu de San Francisco de Asís y convocada por el Papa Francisco, La Economía de Francisco es mucho más que un evento: es un movimiento global que busca regenerar el sistema económico desde sus raíces, poniendo en el centro la dignidad humana, el cuidado de la creación y la fraternidad universal.
Desde su lanzamiento en 2019, miles de jóvenes economistas, emprendedores, líderes comunitarios y agentes pastorales se han unido en este llamado a transformar “una economía que mata” en una economía que hace vivir. Este proceso se ha nutrido de encuentros, pactos y compromisos concretos, como el firmado en Asís en 2022, donde se delinearon propuestas desde 12 “aldeas temáticas” que abordan desde la pobreza y el trabajo hasta la energía, la agricultura y las finanzas.
¿Qué propone esta nueva economía?
- Una economía inclusiva, que no excluya a los más vulnerables.
- Una economía ecológica, que respete los límites del planeta y promueva estilos de vida sostenibles.
- Una economía espiritual, que reconozca el valor del cuidado, la gratuidad y la comunión.
- Una economía juvenil, que escuche las voces de quienes sueñan y construyen el mañana.
Como expresó el Papa Francisco: “Vuestras universidades, vuestras empresas, vuestras organizaciones son canteras de esperanza para construir otras formas de entender la economía y el progreso”.
América Latina y el Caribe: Economías con rostro popular
En nuestra región, Las Economías de Francisco se viven desde la inserción social y productiva de comunidades que resisten el descarte y promueven alternativas solidarias. El Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) ha impulsado estudios y encuentros que visibilizan estas experiencias como semillas de una economía integral, profundamente enraizada en la cultura del cuidado y la espiritualidad popular.
La Economía de Francisco no es solo para economistas. Es para toda persona que sueña con un mundo más justo, humano y sostenible. Desde nuestras comunidades, parroquias, escuelas y organizaciones, podemos ser parte de esta transformación.
Testimonios que inspiran
«La Economía de Francisco me enseñó que no basta con denunciar el sistema, hay que construir alternativas desde lo pequeño, desde lo comunitario.»
— Joven participante de América Latina
«Nos sentimos parte de una corriente que une espiritualidad, justicia y acción concreta. Es el Evangelio hecho economía.»
— Agente pastoral en Venezuela
¿Cómo participar?
Puedes seguir las iniciativas globales en el sitio oficial francescoeconomy.org y estar atento a las actividades locales que se promueven desde REPAM, CEAMA y otras redes comprometidas con la justicia socioecológica.