Santa Cruz de Mapaurí, 7 de abril de 2025 –
En un ambiente de recogimiento y conexión con la naturaleza, la Comunidad Indígena Santa Cruz de Mapaurí fue sede de un significativo Encuentro de Espiritualidad y Contemplación en la Quebrada Jaspe. La jornada, organizada por la Red Eclesial Panamazónica (REPAM) local, propició una profunda reflexión sobre las acciones futuras en defensa de la vida y el territorio amazónico.
El evento contó con la participación y acompañamiento del equipo de la REPAM, quienes guiaron espacios de oración y diálogo comunitario. La jornada inició con una emotiva Celebración Eucarística presidida por Monseñor Gonzalo Ontiveros Vivas, Vicario Apostólico del Caroní, fortaleciendo el sentido de unidad y fe entre los asistentes.
Posteriormente, se llevó a cabo un momento de contemplación en el entorno natural de la Quebrada Jaspe, donde los participantes reflexionaron sobre los retos y oportunidades que enfrenta la comunidad en su compromiso con la protección de la Amazonía. La belleza del lugar sirvió como recordatorio de la importancia de preservar la creación y seguir construyendo caminos de esperanza.
Con esta iniciativa se refuerza el compromiso de la REPAM Caroní con la promoción de una espiritualidad encarnada en la realidad amazónica, donde la fe y el cuidado del entorno se entrelazan en una misión común, además esta actividad se enmarca en promover una ecología integral, en estrecha relación con su campaña «Agua: vida, derechos y futuro en la Amazonía».






La jornada en la Quebrada Jaspe no solo permitió la reflexión espiritual, sino que también resaltó la importancia del agua como un elemento sagrado y vital para las comunidades amazónicas. En línea con la campaña de la REPAM, este encuentro reafirma el compromiso de la Iglesia con la defensa de los derechos hídricos y la preservación de los ecosistemas acuáticos.
La campaña de agua de la REPAM busca sensibilizar sobre la creciente escasez y contaminación de las fuentes hídricas en la región, promoviendo acciones concretas como la educación ambiental, la movilización social y la denuncia de violaciones a los derechos relacionados con el agua. En este sentido, espacios de contemplación como el de la Quebrada Jaspe fortalecen la conciencia sobre la interconexión entre la espiritualidad y la justicia ecológica.
Este encuentro es un testimonio de cómo la fe y el compromiso ambiental pueden converger en la defensa de la Amazonía y sus comunidades.