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El papa presidió la Misa por la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, celebrada en el Borgo Laudato si’, en Castel Gandolfo, León XIV invitó a contemplar la naturaleza como una manera de reconocer la presencia y la obra de Dios.

Su propuesta se resumió en tres acciones: contemplar, convertir y actuar. Contemplar la belleza de la creación. Convertir nuestras actitudes para reconocer y corregir los daños causados. Y actuar, poniendo las capacidades humanas al servicio de la vida, especialmente de las personas más vulnerables.

Contemplar la creación de Dios es el primer paso hacia la conversión ecológica Al comenzar el “Tiempo de la creación”, las cinco semanas dedicadas a la oración y al compromiso por el cuidado de la “casa común, León XIV llama a hacer “algunos minutos de pausa del ajetreo de las actividades cotidianas” para disfrutar de la belleza y armonía de la que formamos parte.

“El libro de la sabiduría nos exhorta a contemplar la belleza y el poder de la creación para ser capaces de reconocer al artífice.

El salmo 18 nos exhorta a alzar la mirada para contemplar los cielos que narran la gloria de Dios y el firmamento que anuncia la obra de sus manos. Toda la creación nos habla de la grandeza del creador siempre y cuando la mirada y el corazón se abran a tan grande misterio.

También el texto evangélico de Mateo nos invita a la contemplación de la creación, subrayando el amor especial del Señor por el ser humano. Mirar asombrados las aves del cielo y los lirios del campo, preciosos a los ojos del creador nos conduce a comprender qué grande es el amor de Dios por nosotros.

Si el Señor no deja de otorgar espléndida belleza y de proveer lo necesario a plantas y animales, cuánto más estará atento a las exigencias de sus amados hijos e hijas.

El tiempo que el tiempo que comenzamos hoy concluirá el próximo 4 de octubre, día en el que celebraremos el octavo centenario del tránsito de San Francisco de Asís.

En él se inspiró de modo particular el Papa Francisco para escribir su carta encíclica Laudato sí y para dar vida a este Borgo que nos acoge.