El río Orinoco ha superado la cota de alerta roja, alcanzando los 18,05 metros sobre el nivel del mar, lo que ha provocado el cierre total del Paseo Orinoco y la activación de un plan integral de atención a las comunidades afectadas.
Hasta el momento, más de 600 familias han sido trasladadas a casas amigas y refugios temporales, donde reciben atención especializada para cubrir sus necesidades más urgentes. La gobernadora Yulisbeth García destacó la coordinación entre equipos civiles, militares y policiales, subrayando que no se han reportado incidentes graves gracias a la pronta respuesta de personal capacitado.
Desde la REPAM, expresamos nuestra solidaridad con las comunidades ribereñas que enfrentan esta emergencia, especialmente en los municipios Cedeño y Angostura, aún en alerta roja. Reconocemos el esfuerzo de quienes, desde la fe y el compromiso comunitario, acompañan a las familias desplazadas, brindando consuelo, atención y esperanza.
Este evento nos recuerda la urgencia de fortalecer la resiliencia comunitaria ante los efectos del cambio climático y de promover políticas públicas que prioricen la protección de los ecosistemas fluviales y el bienestar de las poblaciones más vulnerables.
Invitamos a nuestras redes eclesiales, organizaciones aliadas y ciudadanía en general a mantenerse informadas, colaborar con las iniciativas de ayuda humanitaria y seguir construyendo caminos de justicia socioambiental desde el cuidado mutuo y la escucha activa de los territorios y sobre todo intensificar en sus oraciones esta situación.
Fuente el Nacional