Con motivo del octavo centenario de la muerte de San Francisco de Asís, la Penitenciaría Apostólica ha decretado un Año Jubilar especial que se extenderá desde el 10 de enero de 2026 hasta el 10 de enero de 2027.
El decreto, firmado por el cardenal Angelo De Donatis y monseñor Krzysztof Józef Nykiel, establece la concesión de indulgencias plenarias para todos los fieles que participen en las celebraciones jubilares, bajo las condiciones habituales de confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Papa.
Un jubileo abierto a todos
La indulgencia podrá obtenerse en iglesias conventuales franciscanas y templos dedicados al santo en cualquier parte del mundo. Además, se extiende de manera particular a las Familias Franciscanas —Primera, Segunda y Tercera Orden, tanto regular como secular—, así como a institutos y asociaciones inspiradas en el carisma del Pobrecillo.
Testigos de paz y santidad
El decreto invita a los cristianos a convertirse en testigos de paz y modelos de santidad de vida, siguiendo el ejemplo de San Francisco. Las oraciones jubilares concluirán con el Padrenuestro, el Credo y la invocación a la Virgen María, San Francisco, Santa Clara y los santos franciscanos.
REPAM: un llamado a la Amazonía
Desde la Red Eclesial Panamazónica (REPAM), este Año Jubilar se presenta como una oportunidad para renovar el compromiso con la justicia socioambiental y la paz entre los pueblos, inspirados en la espiritualidad franciscana que une fe, fraternidad y cuidado de la creación.