Castel Gandolfo será el escenario, el próximo 9 de julio, de una liturgia profundamente simbólica para el camino de la Iglesia universal hacia una ecología integral.
Desde el Borgo Laudato Si’, el Papa León XIV presidirá por primera vez una Misa con un nuevo formulario litúrgico dedicado a la Custodia de la Creación. Esta iniciativa, presentada oficialmente por el Vaticano, se enmarca en una renovada conciencia sobre el cuidado de la casa común y en la urgencia de responder desde la fe a la crisis socioambiental que aqueja al mundo entero.
La noticia fue anunciada por el cardenal jesuita Michael Czerny, Prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, y el arzobispo franciscano Vittorio Francesco Viola, Secretario del Dicasterio para el Culto Divino, quienes enfatizaron que esta propuesta litúrgica es un fruto del camino iniciado por el Papa Francisco y su magisterio profético.
Liturgia viva, tierra sagrada
El nuevo formulario se integra a las Misas «por diversas necesidades», subrayando que el cuidado de la creación no es un tema externo a la liturgia, sino un llamado inherente a nuestra vivencia cristiana. Como expresó Czerny, “la Eucaristía une cielo y tierra, abraza toda la creación; es un acto cósmico de gratitud”.
Por su parte, Mons. Viola recordó que cada domingo celebramos el misterio de la «nueva creación», y que la liturgia –desde la Pascua hasta la bendición del agua en los sacramentos– reconoce a la tierra como don previo a toda acción humana.
Memoria profética y compromiso vivo
El gesto del Papa se enmarca entre dos hitos: los 35 años del mensaje de Juan Pablo II sobre la paz con la creación (1990), y el décimo aniversario de Laudato Si’, que invita a una ecología integral encarnada en las decisiones personales, comunitarias y políticas.
También se han incluido oraciones que piden aprender a “vivir en armonía con todas las criaturas” y lecturas como Sabiduría 13, Salmo 103 y Colosenses 1, que subrayan el lugar de Cristo como centro de la creación.
Un llamado desde la Amazonía: respeto, reciprocidad y esperanza
Desde REPAM Venezuela nos unimos a esta celebración como una oportunidad para profundizar el llamado a custodiar la creación con ternura y responsabilidad. Como recuerda el decreto pontificio, el mundo no nos pertenece: la tierra nos precede y nos ha sido confiada. No somos dueños, sino sembradores de esperanza para las generaciones futuras.
Este nuevo impulso litúrgico es también una invitación a nuestras comunidades: recuperar prácticas ancestrales, orar con la naturaleza, hacer ayuno solidario en las Rogativas y fortalecer nuestra conciencia ecológica como expresión de fe encarnada.
Fuente: vaticannews