(+58) 212- 443.31.53 repam.venezuela@gmail.com

Caracas. La Conferencia Episcopal Peruana dio a conocer la oración oficial preparada con motivo de la visita apostólica del Papa León XIV, quien recorrerá el país sudamericano del 11 al 17 de noviembre.

El Santo Padre, quien anteriormente sirvió como obispo de Chiclayo y administrador apostólico del Callao, visitará las ciudades de Lima, Callao, Pucallpa, Cusco y Chiclayo. Ante este acontecimiento eclesial, el episcopado peruano ha animado a las comunidades de fe a prepararse espiritualmente para acoger al obispo de Roma.

Un camino de gracia, esperanza y paz

Mediante un comunicado emitido este lunes 17 de agosto, el presidente de la Conferencia Episcopal Peruana y obispo de Lurín, Mons. Carlos García Camader, expresó la profunda alegría de la Iglesia local:

«Recibimos con inmensa alegría la visita apostólica de Su Santidad porque su presencia entre nosotros será un verdadero regalo para nuestro pueblo y una oportunidad para renovar nuestra fe, fortalecer la esperanza y caminar unidos como Iglesia al servicio del Evangelio».

La oración oficial destaca uno de los llamados centrales del pontificado de León XIV: la construcción de una paz «desarmada y desarmante», capaz de vencer toda forma de violencia y superar los odios que laceran a las sociedades. Asimismo, encomienda los frutos de este encuentro eclesial a la intercesión de Santa María, Madre de la Iglesia, de Santo Toribio de Mogrovejo y de los santos peruanos.

Oración por la visita del Papa León XIV

Señor Dios, Padre de misericordia, te damos gracias por el Papa León XIV, pastor que viene a confirmar a tu pueblo en la fe y a recordarnos la alegría de Cristo Resucitado.

Nuestro Perú, campo donde anunció el Evangelio de tu Hijo, en medio de sus pobrezas, desafíos y esperanzas abre su corazón a Ti, el Dios de la Vida, y abraza con solidaridad a los más indefensos de nuestra Patria.

Acogemos su anhelo de una paz “desarmada y desarmante”, que transfigura los conflictos, calma la violencia y supera los odios, abriendo espacios para caminar juntos como pueblo de Dios redimido.

El fuego del Espíritu que despeja las tinieblas haga de su visita un tiempo de gracia, de renovación y comunión para nuestra Iglesia y nuestra nación.

Que Santa María, Madre de la Iglesia, Santo Toribio de Mogrovejo y nuestros santos peruanos acompañen esta visita apostólica, para que el Perú entero se renueve en la esperanza y en la paz.

Amén.