Caracas | Junio — Tras los severos sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que afectaron el centro y noreste del país, la Iglesia católica en Venezuela se ha desplegado para brindar atención inmediata a los damnificados. Monseñor José Luis Azuaje Ayala, presidente de Cáritas Venezuela y arzobispo de Maracaibo, hizo una firme exhortación a la comunión y la ayuda mutua: «Les pedimos a todos mucha oración por este país, por todos los que están sufriendo, y oración también por aquellos que están ayudando».
Aceleración de los rescates y evaluación de riesgos
A poco más de 36 horas de la tragedia, los reportes oficiales dan cuenta de un elevado saldo de pérdidas humanas, miles de heridos y un número crítico de personas atrapadas o desaparecidas bajo los escombros. El Ejecutivo nacional declaró el Estado de Emergencia en el Distrito Capital y en los estados La Guaira, Falcón, Carabobo, Yaracuy, Aragua, Miranda, Trujillo y Lara, siendo la franja costera de La Guaira una de las zonas más azotadas por el impacto del movimiento telúrico.
Monseñor Azuaje enfatizó la urgencia de acelerar las labores de búsqueda en estructuras colapsadas —entre viviendas, centros comerciales y zonas turísticas—, así como la importancia de evaluar técnicamente las edificaciones comprometidas para prevenir riesgos mayores ante las constantes réplicas. Asimismo, el prelado hizo un llamado a articular un trabajo conjunto y coordinado entre las instituciones del Estado y la sociedad civil para minimizar el impacto de esta crisis socioambiental.
Respuesta humanitaria y redes de acopio
La emergencia ha dejado a miles de familias a la intemperie, resguardadas en espacios públicos por temor a nuevos derrumbes, en medio del colapso de los servicios básicos de agua y electricidad en las regiones más golpeadas.
Ante este panorama, la red eclesial y las distintas Cáritas diocesanas han comenzado la habilitación de centros de acopio y la identificación de refugios temporales para brindar asistencia integral a las más de 70 mil familias que han perdido sus hogares. Desde REPAM Venezuela, nos sumamos al llamado de solidaridad para acompañar a nuestros hermanos en este momento de profundo dolor, reafirmando que el cuidado de la vida y el socorro a los más vulnerables son prioridad en la defensa de la Creación.