Durante una audiencia concedida en la Sala del Consistorio del Palacio Apostólico, el Papa León XIV recibió a los miembros del Consejo de Administración de la Universidad Hebrea de Jerusalén, a quienes exhortó a convertir los centros de educación superior en espacios de diálogo, entendimiento mutuo y construcción de paz frente a una coyuntura global marcada por el recelo y la polarización.
Al dar la bienvenida a la delegación académica, el Santo Padre expresó su deseo de que su paso por la Ciudad Eterna permita estrechar los lazos con la Sede Apostólica, recordando que Roma ha sido históricamente un punto de encuentro entre diversas culturas y fe eclesial.
Universidades como espacios de encuentro y verdad
En su discurso, el Obispo de Roma destacó que las instituciones universitarias son, por naturaleza, núcleos de comunión donde docentes y estudiantes no solo buscan el rigor científico, sino que aprenden a convivir en fraternidad. Señaló que el ámbito académico debe ser un espacio privilegiado para la escucha activa y el debate constructivo, donde la búsqueda de la verdad y la tolerancia permitan superar la incomprensión.
Construir la concordia desde el corazón
Frente a un contexto internacional «flagelado por la hostilidad y los discursos hirientes», el Sucesor de Pedro encomendó a la comunidad académica la tarea de perseverar como genuinos artesanos de la paz: «Una concordia desprovista de armas, mansa y firme, orientada a tejer la fraternidad entre las naciones».
Evocando el pensamiento de san Agustín, el Pontífice recordó que la reconciliación exige una transformación interior previa, enfatizando que para contagiar la paz es indispensable custodiarla primero en el propio corazón y trabajar por ella en la cotidianidad, lejos de todo derrotismo.
Al finalizar el encuentro, el Papa encomendó en sus oraciones el trabajo de la universidad para que continúan formando líderes capaces de iluminar y unir a un mundo dividido.