Ante la creciente crisis alimentaria mundial y el escandaloso desperdicio de recursos, el Papa León XIV ha lanzado su intención de oración para el mes de mayo. Se trata de un llamado urgente a transformar la lógica del consumo egoísta en una cultura de solidaridad, sobriedad y cuidado del prójimo, bajo la premisa de que los frutos de la tierra son un don de Dios destinado a todos.
Del dolor ante el hambre a la cultura de la solidaridad
El Santo Padre invita a los fieles a despertar una nueva conciencia que permita aprender a agradecer cada alimento y consumir con sencillez. Su propuesta es clara: realizar una transición necesaria hacia la solidaridad, apoyando campañas de sensibilización y adoptando estilos de vida más sobrios. Este llamado resuena con la mística que impulsamos desde la REPAM, donde la defensa de la vida y el territorio es, en esencia, una lucha para que nadie sea excluido de los bienes de la creación.
Cifras que exigen pasar «De la Esperanza a la Acción»
La urgencia de esta oración se sustenta en una realidad global desgarradora:
- Se estima que 318 millones de personas enfrentan este año niveles críticos de hambre.
- Más de 1.000 millones de toneladas de alimentos son desperdiciadas anualmente, generando hasta el 10% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.
Para nosotros, en el marco de la Campaña del Agua y la Semana Laudato Si’, esta intención del Papa refuerza el compromiso de pasar del diagnóstico a la incidencia territorial. Como se trabajó en el reciente encuentro de Puerto Ordaz, nuestras narrativas deben visibilizar estos procesos de transformación social para proteger la «mesa común» de nuestros pueblos.
Actuar con determinación
El Padre Cristóbal Fones, director de la Red Mundial de Oración del Papa, subraya que este llamado no es solo espiritual, sino una invitación a actuar sin caer en la indiferencia. El pan, en la visión del Pontífice, debe volver a ser un signo de comunión.
REPAM: De la esperanza a la acción por una alimentación para todos.