(+58) 212- 443.31.53 repam.venezuela@gmail.com

El objetivo de proteger el 30% de los océanos para frenar la pérdida de biodiversidad se ha convertido en una prioridad global en un contexto marcado por la degradación acelerada de los ecosistemas marinos, el cambio climático y la sobreexplotación de recursos.

Lo que está en juego no solo afecta a la biodiversidad oceánica, sino que impacta directamente en el equilibrio climático y la seguridad alimentaria mundial.

Tras alcanzar el 10% de protección marina, expertos de Naciones Unidas advierten que proteger el 30% de los océanos para frenar la pérdida de biodiversidad es una meta imprescindible, y cualquier retraso supondría un retroceso en la lucha contra la crisis ambiental.

Desde la REPAM, recibimos con esperanza el compromiso global de proteger al menos el 30% de los ecosistemas acuáticos para el año 2030, una medida urgente para frenar la pérdida de biodiversidad que resuena profundamente con nuestra labor en la Amazonía.

Entendemos que la salud de los océanos está intrínsecamente ligada a la protección de nuestras cuencas hidrográficas en jurisdicciones como Tucupita, Caroní y Ciudad Bolívar, donde el agua fluye como el sistema vital que conecta la selva con el mar. Esta noticia refuerza los objetivos trazados en nuestro reciente encuentro en Puerto Ordaz, donde nos propusimos fortalecer la Campaña del Agua y pasar del diagnóstico a una narrativa de incidencia que transforme el territorio.

Bajo nuestro lema «De la Esperanza a la Acción», reafirmamos que proteger el agua frente a amenazas como el extractivismo es un acto de justicia para nuestra casa común y para las comunidades indígenas que custodian estos recursos.

Fuente Econoticias.com