La reciente COP30 celebrada en Belém, Brasil, puso bajo los reflectores una realidad que amenaza la supervivencia del mayor bosque tropical del planeta: la expansión de la ganadería y el cultivo de soya está destruyendo la Amazonía a un ritmo alarmante. Según el Informe de la Huella de la Amazonía 2025, elaborado por WWF junto a instituciones académicas internacionales, entre 2018 y 2022 se deforestaron 8,6 millones de hectáreas, una superficie mayor que la de Austria. Este dato representa el 36 % de toda la deforestación mundial en ese período.
Un bioma al borde del colapso
La Amazonía, considerada uno de los principales pulmones del planeta, está perdiendo su capacidad de absorber dióxido de carbono. En algunas zonas, incluso, emite más carbono del que captura, un signo de que el punto de no retorno podría estar cerca. El informe advierte que la presión de los mercados globales por carne, soya, palma aceitera y otros productos agrícolas está llevando al bioma amazónico a un umbral crítico.
Llamado urgente desde la COP30
En Belém, líderes ambientales y científicos exigieron medidas inmediatas para eliminar la deforestación de las cadenas de suministro y garantizar una transición justa e inclusiva. El reporte subraya la necesidad de:
- Integrar objetivos de cero deforestación en políticas climáticas, comerciales y de biodiversidad.
- Consolidar instrumentos de trazabilidad y transparencia en las cadenas de producción.
- Proteger a pueblos indígenas, afrodescendientes y comunidades locales, garantizando la seguridad de la tierra y la defensa de sus derechos.
Amazon League: movilización global
En este contexto, organizaciones ambientales lanzaron la campaña Amazon League, que busca movilizar a la sociedad civil y presentar una petición conjunta en la COP30 para detener el colapso de la Amazonía y proteger otros bosques tropicales del planeta.
Una responsabilidad compartida
El informe recuerda que la crisis amazónica no es solo responsabilidad de los países productores. Los mercados internacionales y el sistema financiero global siguen impulsando la demanda de productos vinculados a la deforestación. La COP30 reavivó el debate sobre la responsabilidad compartida y la necesidad de transformar los sistemas productivos antes de que la Amazonía cruce un umbral ecológico irreversible.
La REPAM Venezuela reafirma que la defensa de la Amazonía es inseparable de la defensa de la vida y de los pueblos que la habitan. Este informe es un llamado a la acción urgente, a la cooperación regional y global, y a la construcción de un futuro sostenible que evite el colapso del mayor bosque tropical del planeta.
Fuente: EcoNoticias – Informe WWF sobre deforestación amazónica