Un reciente estudio publicado en Nature Communications y reseñado por ECOticias revela una alarmante correlación entre la deforestación en la Amazonía y la disminución de las lluvias durante la estación seca. A través de datos satelitales que abarcan más de 2,6 millones de km² entre 1985 y 2020, se concluye que la pérdida de cobertura forestal es responsable de aproximadamente el 75% de la reducción de precipitaciones en la región.
La Amazonía, considerada el “pulmón del planeta”, no solo regula el clima global, sino que también sostiene la vida de miles de comunidades que dependen de sus ciclos naturales. La tala indiscriminada para ganadería, agricultura extensiva, minería y explotación maderera está provocando un colapso climático regional, con impactos que se extienden mucho más allá de sus fronteras.
Entre los hallazgos más preocupantes:
- La deforestación ha causado una pérdida de 15,8 mm de lluvia por estación seca, desde 1985.
- Se prevé que para 2035 la región experimente un aumento de 2,64°C en temperatura media y una reducción de 28,3 mm en precipitaciones, agravando el riesgo de incendios forestales.
- El impacto climático no es lineal: los cambios más drásticos ocurren en las primeras fases de pérdida forestal (entre el 10% y el 40% de cobertura).
Desde la REPAM, reafirmamos nuestro compromiso con la defensa de la Amazonía como territorio de vida. Esta información nos interpela a fortalecer nuestras acciones de incidencia, formación y espiritualidad ecológica, reconociendo que la lucha contra la deforestación es también una lucha por la justicia climática y la dignidad de los pueblos amazónicos.