El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inameh) ha alertado sobre un fenómeno astronómico de gran relevancia: la declinación solar, que se manifestará entre el 20 de agosto y el 22 de septiembre. Durante este período, los rayos del sol incidirán de manera casi perpendicular sobre el territorio venezolano, generando un aumento progresivo de las temperaturas, especialmente en las regiones llanas y despejadas.
¿Qué es la declinación solar?
La situación obedece a un fenómeno natural conocido como declinación solar, que ocurre dos veces al año: primero entre marzo y abril, durante el equinoccio de primavera, y luego entre agosto y septiembre.
Este fenómeno, parte del ciclo natural de la Tierra en su movimiento alrededor del Sol, intensificará el calor extremo en todo el país. A ello se suman condiciones atmosféricas como la calima y la escasa nubosidad, que podrían agravar aún más la sensación térmica y los riesgos asociados a la exposición prolongada.
Desde la REPAM, hacemos un llamado urgente a:
- Cuidar la salud comunitaria, especialmente de niños, personas mayores y trabajadores expuestos al sol.
- Promover prácticas ecológicas que ayuden a mitigar los efectos del calor, como la reforestación urbana y el uso responsable del agua.
Recomendaciones para la población
El Inameh exhortó a planificar las actividades al aire libre y ajustar los horarios de exposición, con el fin de minimizar los riesgos asociados a la intensa radiación solar que se espera en las próximas semanas.
Autoridades sanitarias y organismos internacionales recomiendan adoptar otras medidas de prevención frente al aumento de la exposición solar, tales como aplicar y reaplicar protector solar a lo largo del día y usar ropa ligera, de colores claros, sombreros y gafas.
También se pide a las personas evitar la exposición directa entre las 11:00 am y las 3:00 pm, así como mantenerse hidratado y evitar bebidas alcohólicas, con cafeína o exceso de azúcar. Tampoco dejar a niños, adultos mayores ni mascotas en vehículos estacionados. Lo ideal ante períodos calurosos es optar por comidas ligeras y refrescantes y tomar duchas con agua fresca para reducir el impacto del calor.
Invitamos a nuestras redes eclesiales, organizaciones aliadas y ciudadanía en general a mantenerse informadas, protegerse adecuadamente y seguir construyendo juntos una cultura del cuidado que abrace la vida en todas sus formas.