El pasado lunes 4 de agosto se llevó a cabo el III Simposio sobre Transición Energética, un encuentro virtual promovido por diversas organizaciones comprometidas con el cuidado de la casa común. Bajo el lema “Acciones para la Transición Energética: Prácticas Transformadoras”, el evento convocó a voces comunitarias, eclesiales y ambientales que trabajan en territorios afectados por modelos extractivos y que buscan alternativas que respeten la vida, la justicia y la sostenibilidad.
Durante las dos horas de transmisión, se vivió un espacio profundamente inspirador. Las intervenciones de los panelistas permitieron comprender que la transición energética no es sólo un desafío técnico, sino también ético, social y espiritual.
Voces desde el territorio
El panel contó con la participación de:- Bibiana Rodríguez (SNPS Cáritas Colombiana), quien resaltó el papel de la pastoral social en la defensa del territorio y los derechos humanos. – Fernando Jaramillo (Resistencia Campesina en Jericó), que compartió la lucha de comunidades rurales contra megaproyectos mineros. – Francisca Perea Fiambalá (Red Iglesias y Minería), destacando la articulación de fe y acción en contextos de conflicto ambiental. – Yuvelis Natalia Morales (Asociación de Pescadores Piscícolas de Puerto Wilches), una joven que representa la esperanza de los pueblos ribereños. – P. Jairo Rave (Eco-Parroquia en Barrancabermeja), cuya experiencia demuestra que la espiritualidad ecológica puede transformar realidades.La moderación estuvo a cargo de Sulman Hincapié Rojas, del Capítulo Colombia del Movimiento Laudato Si’, quien guió el diálogo desde una perspectiva integradora.
Espiritualidad ecológica y justicia territorial
Entre los temas abordados, resonaron con fuerza las prácticas locales que promueven formas de vida alternativas al extractivismo, la resistencia organizada frente a proyectos destructivos, y el papel de las comunidades de fe como acompañantes activos en estos procesos. Se enfatizó la urgencia de articular transiciones energéticas con procesos de justicia social, inclusión y dignidad.
Un llamado Colectivo.
este simposio fue más que una conferencia: fue una afirmación de que otra energía es posible, cuando se construye desde abajo, con respeto al territorio y a sus habitantes. La fe, el compromiso comunitario y la conciencia ecológica se mostraron como pilares de una transformación profunda.