Una jornada para despertar conciencia, sembrar justicia y alimentar esperanza
Cada 29 de septiembre, el mundo se une para reflexionar sobre una realidad urgente y silenciosa: el desperdicio de alimentos. Esta fecha fue proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2019, con el propósito de sensibilizar a la población sobre la importancia de reducir las pérdidas alimentarias y promover sistemas sostenibles que garanticen el derecho a la alimentación.
¿Por qué es importante?
- Se estima que un tercio de los alimentos producidos en el mundo se pierden o desperdician, según la FAO.
- Esta pérdida ocurre en toda la cadena: desde la producción agrícola hasta el consumo doméstico.
- Mientras tanto, millones de personas enfrentan hambre, malnutrición e inequidad en el acceso a los alimentos.
Objetivos de esta jornada
- Concienciar sobre el problema del desperdicio de alimentos.
- Fomentar soluciones prácticas para su reducción.
- Impulsar la seguridad alimentaria y la sostenibilidad de los sistemas alimentarios.
Venezuela se suma: 1er Encuentro Nacional sobre Pérdida y Desperdicio de Alimentos
Este lunes 29 de septiembre, en el Auditorio Azul de FACES UCV, se llevó a cabo el 1er Encuentro Venezolano sobre Pérdida y Desperdicio de Alimentos, organizado por el Banco Alimentar de Venezuela. El evento reunió a expertos nacionales e internacionales, representantes de organismos multilaterales y líderes del sector agroalimentario para dialogar sobre soluciones concretas frente a esta problemática.
Participantes destacados
- Marianela Fernández, presidenta del Banco Alimentar de Venezuela, ofreció las palabras de apertura.
- Panelistas nacionales como María Soledad Tapia (FAO Venezuela), Saúl López (Sociedad Venezolana de Ingenieros Agrónomos), Juvenal Arveláez (CAVIDEA), Alexis Rodríguez (AVBDA) y Andrés Rodríguez (AVISA) compartieron diagnósticos y propuestas.
- Invitados internacionales como Ana Crespo (Red Latinoamericana de Bancos de Alimentos), Isabel (FAO) y el P. Daniel (Banco de Alimentos de Honduras) aportaron experiencias regionales.
El encuentro reafirmó la urgencia de articular esfuerzos entre sociedad civil, academia, sector privado e instituciones públicas para reducir el desperdicio, redistribuir con justicia y alimentar con dignidad.
¿Qué podemos hacer desde nuestras comunidades?
- Promover el consumo responsable y la planificación de compras.
- Apoyar iniciativas locales de redistribución de alimentos.
- Educar sobre el valor ético, ecológico y espiritual de cada alimento.
- Integrar este tema en nuestras campañas pastorales, formativas y comunitarias.
Reducir el desperdicio es sembrar esperanza. Es cuidar la vida. Es alimentar el futuro.